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Playa Girón. Fracaso de invasión apoyada por la CIA.

Iniciado por Eugenio, 11 Abril 2020, 14:08:50

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Eugenio

Playa Girón.



Esta invasión, fue parte de la Operación Pluto, con la cual Estados Unidos pretendía una serie de acciones para derrocar al gobierno revolucionario cubano.

Podemos concentrar varios comentarios diversos, en este lugar y analizar detalladamente esta acción.

[yes]
El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

Cita de: OverG en 10 Abril 2020, 22:08:12
Si, 5 tanques M41 Walker. Hacen falta mas?

mas de 1500 efectivos con un número considerable de morteros, cañones, artillería antiaérea, vehiculos ligeros y pesados, lanzacohetes, 16 aviones bombarderos B-26 (da igual como estaban pintados), 8 buques de gran porte fuertemente artillados, multiples medios de desembarco incluyendo 14 aviones de transporte pesado, etc. Y la posibilidad de ser protegidos por el grupo naval norteamericano que estaba solo a una millas de la costa, los cuales le dieron cobertura aérea a sus aviones cuando se retiraban. De hecho, en una ocasión un B-26 gravemente dañado por Douglas Rood (piloto Cubano) en su Sea Fury fue protegido por Skyrays que tenían las insignias tapadas con pintura blanca. El piloto pensó en tirarles, pero decidió volver ya que el B-26 no le quedaba mucho de todas formas. Al final, 9 B-26 fueron derribados.

ya te digo que ISIS ahora mismo en 2020 quisiera contar con esos medios.

El propósito de este grupo era crear una cabeza de playa, instaurar un gobierno provisional y pedir ayuda al gobierno de los EEUU. por cierto, la ayuda Soviética en la fecha era todavía muy limitada y solo un pequeño número de tanques y medios de artillería estaba en la isla.


Como pongo arriba, hay que tener en cuenta, que había otras operaciones en marcha.
Que incluían: infiltración para acciones terroristas dentro de Cuba, iniciar una guerrilla contrarrevolucionaria, aviones tirando volantes sobre La Habana, etc.
Algo que leía por ahí, era que incluso se planeó el apoyo aéreo a esta invasión, mediante algunos aviones. Para eso había desplegado uno o más portaaviones. Estos no pudieron actuar  en concordancia con la fuerza aérea contrarrevolucionaria, por lo que esta fue destruida por los cubanos.

[yes]
El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

¿Cómo la invasión en Playa Girón cambió la historia de Cuba?



Publicado 18 abril 2019

Fidel recordó que esta victoria fue "una gran escuela para el pueblo cubano que aprendió a no tener miedo al enemigo".

"La historia de la agresión de Playa Girón, no solo es un acontecimiento histórico importante y no solo se tradujo en una gran victoria de la Revolución Cubana y en una gran derrota del imperialismo, sino también, en ocasión de aquella invasión, se proclamó el carácter socialista de la Revolución Cubana", recordó Fidel Castro en un discurso pronunciado el 19 de abril de 1991.

La invasión inició la madrugada del 17 de abril de 1961 por Playa Larga y por Playa Girón. Cinco barcos mercantes, dos unidades de guerra, tres barcazas y cuatro lanchas para carga ingresaron a lugar.

Tras varios días de combates, en menos de 72 horas, las fuerzas dirigidas por Fidel Castro liberaron Playa Girón el 19 de abril.

El Pentágono y la Central de Inteligencia denominaron Pluto a la operación. El plan era desembarcar, aislar la zona, tomar un aeropuerto e introducir en el país un "gobierno en el exilio" que luego pediría el apoyo de Washington.



Fidel recordó que esta victoria fue "una gran escuela para el pueblo cubano que aprendió a no tener miedo al enemigo".

Una contundente victoria

"El secreto de la victoria cubana fue que luchábamos por ideales. Nuestras vidas eran muy difíciles antes de la revolución. Es por eso que todo el mundo combatió", aseguró la directora del museo en Playa Girón, Bárbara Sierra.

"Playa Girón es símbolo de la valentía de un pueblo que supo defender su soberanía y su independencia al precio que fuera necesario", fueron las palabras de Rogelio Polanco Fuentes, embajador de Cuba en Venezuela, en 2011.

Este acontecimiento cambió la historia de Cuba. Cincuenta y siete años después, los cubanos celebran su victoria sobre una fuerza invasora integrada por 1.500 hombres, "equipada, entrenada y financiada por el Gobierno de Estados Unidos".

https://www.telesurtv.net/news/como-invasion-playa-giron-cambio-historia-cuba-20180417-0054.html

[yes]

El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

La invasión a Playa Girón, un fracaso que cambió al mundo



La operación militar modificó para siempre la relación entre Estados Unidos y el resto de América.

26/11/2016


Una operación militar que modificó para siempre las relaciones entre Estados Unidos y el resto de América; preparó en parte y sin proponérselo, la violencia guerrillera que sacudió al continente en los años 70; metió de lleno a la entonces URSS en el escenario político al sur del Río Grande; puso al mundo al borde de una guerra nuclear e inspiró, sin que fuera su propósito, la doctrina de la seguridad nacional que provocó en cinco décadas decenas de miles de muertes y que arrasó en ese lapso con buena parte de las democracias continentales.

Y todo lo logró sin haber alcanzado ni uno solo de los objetivos militares y políticos que la vieron nacer. El 16 de abril de 1961, hace 50 años, un pequeño ejército de exiliados cubanos, mercenarios para todo servicio, entusiastas centroamericanos, agentes de la CIA y asesores norteamericanos invadieron Cuba con la intención de derrocar a Fidel Castro, asesinarlo junto a todos los jefes militares que dos años antes habían derrocado al dictador Fulgencio Batista, e instaurar en la isla un gobierno afín a los intereses económicos y políticos de Estados Unidos.

La operación, conocida como Invasión a Bahía de Cochinos o a Playa Girón o a Bay of Pigs, según quién la nombre, fue un estrepitoso fracaso, un gigantesco desastre que terminó con parte de los invasores muertos y el resto en manos de Castro, con la revolución cubana más afianzada y con el prestigio del entonces flamante presidente estadounidense John Kennedy, que había asumido apenas tres meses antes de la invasión y compró el paquete de la invasión a Cuba que le vendieron la agencia de inteligencia y el poder militar heredados de la anterior administración de Dwight Eisenhower.

Cuba fue una obsesión para los americanos desde el triunfo de la Revolución, en enero de 1959 y luego, cuando en agosto de 1960, Castro nacionalizó las empresas norteamericanas de la isla, entre ellas refinerías de petróleo, centros azucareros y las compañías de teléfonos y de electricidad. Estados Unidos, que tenía la certeza de que Castro era comunista y que contaba con la simpatía y protección de la Unión Soviética y de su líder, Nikita Khruschev, empezó a implementar diversos planes para deshacerse del molesto vecino: sabotajes, golpe interno, sublevación popular, asesinato o invasión.

Triunfó el más drástico: invadir cuba y asesinar a la plana mayor del gobierno cubano para instaurar un nuevo régimen con las figuras desencantadas de Castro.

La invasión estuvo en manos de la CIA, que entrenó a los miembros de la "Brigada 2506", unos mil doscientos hombres identificados con el número de un joven miembro muerto en un entrenamiento. La Casa Blanca de Eisenhower dispuso de un "Grupo Especial" de seguimiento formado por funcionarios del gobierno y militares.

La primera gran torpeza de la CIA ocurrió el 15 de abril, cuando ocho aviones B-26, con la bandera cubana en el fuselaje, bombardearon los aeropuertos militares de la isla para destruir la aviación de Castro. No lo lograron, perdieron tres bombarderos y uno de ellos aterrizó en Miami, con el fuselaje agujerado a balazos. Su piloto se presentó como auténtico rebelde cubano y pidió asilo político. Pero los periodistas descubrieron que el avión era, en realidad, uno norteamericano al que le habían pintado los colores cubanos; que los agujeros de bala no eran de armas antiaéreas sino de pistola calibre 9 milímetros, que todo era una estafa y que el piloto era un impostor.

Al día siguiente, en La Habana en el entierro de los muertos por el bombardeo, Fidel Castro ratificó el rumbo socialista y marxista de la Revolución Cubana. La invasión siguió adelante. Con más y más graves desaciertos.

El 17 de abril la "Brigada 2506", transportada por un falso carguero de la CIA, desembarca en Playa Girón y en Playa Larga. Los primeros combates los favorecen, hasta que veinte mil soldados, voluntarios y milicianos reunidos por Castro los rodean. Poco a poco los invasores se quedan sin municiones y sin poder recibirlas de los buques de la CIA porque dos de ellos habían sido hundidos por los T-34 cubanos, indemnes del ataque del 15.

La "Brigada" pide apoyo a las fuerzas armadas de Estados Unidos, Kennedy cancela una segunda oleada de bombarderos que podría haber emparejado la lucha: tiene la certeza de haber sido engañado por su servicio de inteligencia que había asegurado que una insurrección popular derrocaría a Castro ante la noticia de la invasión.

Después de dos días de combate, la Casa Blanca acepta enviar seis cazas del portaaviones Essex para apoyar a los B-26 de la CIA piloteados por cubanos, que intentarán torcer el destino. Pero otro gran error lo desbarata todo. Los aviones del Essex llegan a cielo abierto a las cuatro de la mañana, hora de Miami. No encuentran a nadie. Los B-26, con la hora de Managua en sus relojes, llegan una hora después.

Bahía de Cochinos es un desastre para los invasores: una cantidad nunca revelada de entre 100 y 400 mueren en los combates, 1.189 son apresados, Castro, que se puso al frente de las fuerzas defensoras, se muestra al mundo como un triunfador y Estados Unidos no puede ocultar el rol decisivo y trágico que tuvo en esa catástrofe.

http://www.nuevodiarioweb.com.ar/noticias/2016/11/26/60655-la-invasion-a-playa-giron-un-fracaso-que-cambio-al-mundo

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El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

La batalla de Girón contada en 10 minutos

La batalla de Girón contada en 10 minutos. Un video en 3D hecho por egresados de la CUJAE. Te enteras al detalle de todo lo que ocurrió.

https://www.youtube.com/watch?v=rIOySV9QQ2o

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El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

Che Guevara: Playa Girón es un símbolo para los pueblos oprimidos (+ Video)

Por: Ismael Clark Arxer
Publicado en: La columna del Che
En este artículo: Cuba, Ernesto Che Guevara, Fotografía, Matanzas, Playa Girón

19 abril 2017



Poco tiempo después de la fracasada invasión por Bahía de Cochinos, el líder guerrillero Ernesto "Che" Guevara, representando al gobierno de Cuba, ponía al descubierto la hipocresía del gobierno de Estados Unidos, durante su famoso discurso de Punta del Este. Así habló el Che sobre los sucesos de Playa Girón:

Fuente: Ernesto Guevara, "Discurso en Punta del Este, Uruguay", 16 de agosto de 1961, en Ernesto Che Guevara, Obras 1957-1967, Tomo II, Casa de las Américas, 1970, p. 427.

"El día 13 de marzo de 1961, el presidente Kennedy hablaba de la «Alianza para el Progreso». (...) En aquel discurso, que no dudo será memorable, Kennedy hablaba también de que esperaba que los pueblos de Cuba y de la República Dominicana, por los que él manifestaba una gran simpatía, pudieran ingresar al seno de las naciones libres. Al mes se producía Playa Girón... (...) El día 13 de abril el presidente Kennedy, una vez más, tomaba la palabra y afirmaba categóricamente que no invadiría Cuba y que las fuerzas armadas de Estados Unidos no intervendrían nunca en los asuntos internos de Cuba. Dos días después, aviones desconocidos bombardeaban nuestros aeropuertos y reducían a cenizas la mayoría de nuestra fuerza aérea, vetusta, remanente de lo que habían dejado los batistianos en su fuga. El señor Stevenson, en el Consejo de Seguridad, dio enfática seguridad de que eran pilotos cubanos, de nuestra fuerza aérea, «descontentos con el régimen de Castro», los que habían cometido tal hecho y afirmó haber conversado con ellos. El día 17 de abril se produce la fracasada invasión donde nuestro pueblo entero, compacto y en pie de guerra, demostró una vez más que hay fuerzas mayores que las de la propaganda generalizada, que hay fuerzas mayores que la fuerza brutal de las armas, que hay valores más grandes que los valores del dinero, y se lanzó en tropel por los estrechísimos callejones que conducían al campo de batalla, siendo masacrados en el camino muchos de ellos por la superioridad aérea enemiga. Nueve pilotos cubanos fueron los héroes de aquella jornada, con los viejos aparatos. Dos de ellos rindieron su vida; siete son testigos excepcionales del triunfo de las armas de la libertad. Acabó Playa Girón y, para no decir nada más sobre esto, porque «a confesión de parte relevo de pruebas», señores Delegados, el presidente Kennedy tomó sobre sí la responsabilidad total de la agresión. Quizás en ese momento no recordó las palabras que había pronunciado pocos días antes."

Ernesto "Che" Guevara

http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/04/19/che-guevara-playa-giron-es-un-simbolo-para-los-pueblos-oprimidos-video/#.XpGs_shKjIU

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El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

Cuando Fidel Castro cañoneó con un tanque ruso un barco estadounidense en Playa Girón



HISTORIA17 OCTUBRE 2017JAIME NOGUERA

Playa Girón, una pequeña playa en la margen oriental de la Bahía de Cochinos, en Cuba, se convirtió en abril de 1961 en el escenario de encarnizados combates tras la invasión de cubanos exiliados apoyados por EE UU. Durante aquellas horas decisivas, los tanques soviéticos jugaron un importante papel.
La invasión de 1.500 exiliados cubanos, patrocinados por el gobierno de Estados Unidos y entrenados por la CIA fue aplastada por las fuerzas del gobierno de Fidel Castro. El plan de estas tropas era desembarcar, asegurar el área, tomar un aeropuerto e introducir en el país un "gobierno en el exilio" que luego pediría el apoyo de Washington para justificar así una intervención de EE UU.

Cuba contaba con viejos tanques Sherman norteamericanos para hacer frente a la invasión, pero también podía desplegar algunos de los legendarios tanques soviéticos T-34 que habían contribuido de forma tan destacada a derrotar a la Alemania Nazi. Esta vez, se enfrentaban a hombres enviados por el presidente Kennedy.

¿Cómo llegaron aquellos tanques a Cuba?

En la visita de Raul Castro a Rusia en julio de 1960, como podemos leer en Ecured, este recibió la información de que se le entregarían tanques T-34/85, un modelo de 1946. El octubre de aquel año desembarcaban en la rada habanera los primeros blindados a bordo del carguero "Iliá Mietrijov", comandado por el capitán Adolf Matiujin. Para diciembre de ese año, se habían entregado aproximadamente 100 ejemplares. Además se entregaron algunos Iósif Stalin-2 (que nunca entraron en acción) y 41 ejemplares de la versión M del cazacarros SU-100.

Se seleccionaron 25 dotaciones de las mejores de los dos cursos impartidos en los tanques americanos heredados de la dictadura y se comenzó su adaptación a los T-34M en la base de Managua con instructores soviéticos, terminando el primer curso en febrero. Los nuevos tanquistas fueron repartidos por los lugares más sensibles de la isla caribeña.

Como explica el blog 5 de septiembre, la primera Declaración de La Habana, hecha el 2 de septiembre de 1960, consignó que "El pueblo de Cuba reunido en Asamblea General Nacional, declara que si la Isla de Cuba es invadida por fuerzas militares imperialistas, Cuba aceptará la ayuda en armas de la Unión Soviética". Bien, los tanques y sus tripulaciones estaban listas.

Fidel hunde un barco estadounidense a cañonazos

Las fotos de Fidel y el Che Guevara organizando la defensa de las playas cubanas contra la invasión estadounidense de abril de 1961 aparecieron en muchos periódicos de todo el planeta. En fidelcastro.cu el teniente Néstor López Cuba recordaba el momento en que Fidel Castro entró en acción a lomos de una bestia soviética de metal. Aseguró que contemplaron, entre lanchas de desembarco y otros buques, al barco clase Liberty "Houston", de ocho mil toneladas, al que suponían cargando gran cantidad de material para los invasores. "Él no quería tirarle, pues ahí venía la logística de la Brigada mercenaria. 'Ahí lo que viene es mucho, tenemos que saber qué es lo que trae ese buque', comentaba Fidel".

Fue tanta la insistencia para que se le atacase, que Fidel, según López Cuba dijo: "Bueno, anda, prepárame un tanque". Se pusieron a disposición del líder revolucionario un T-34 y un SU-100. Aunque Fidel avanzó en el T-34, según los medios oficiales cubanos, disparó al Houston desde el Su-100, impactando en él y haciéndolo varar entre llamaradas. Según otras versiones, el navío habría sido gravemente dañado por aviones Sea Fury cubanos.

¿Cuáles fueron los tanques soviéticos empleados contra las tropas de la CIA?

T-34

El T-34 es un tanque medio de fabricación soviética que fue producido entre 1940 y 1958. Gracias a su blindaje, potencia de fuego y sencilla fabricación se convirtió en el tanque más fabricado del mundo. En la segunda mitad del siglo XX, el T-34 se utilizó en los conflictos que se sucedieron hasta los años 90 (la guerra de Yugoslavia). Una de las fotos más recordadas de Playa Girón es una en la que Fidel salta de uno de estos tanques. En Cuba, por cierto se les ha adaptado la torreta y han pasado a formar parte de la artillería autopropulsada.

SU-100

Uno de los mejores cazatanques de la Segunda Guerra Mundial (prestó servicio durante el último año de la guerra), era capaz de penetrar 125 mm de coraza vertical desde una distancia de 2.000 metros. Usado durante décadas en multitud de conflictos bélicos por todo el planeta, según la Wikipedia, aparentemente todavía permanecían en servicio en el Ejército Popular Vietnamita en el 2006. En Cuba, según la poca información que existe, se mantuvieron en servicio hasta los 80. Se estima que unos 15 fueron utilizados para fortificaciones costeras. Otros fueron hundidos en el mar para servir como arrecifes artificiales y como atracción turística.

El Capitán Matiujin, el marino que llevó los primeros tanques soviéticos a Cuba, recordaría años después: "Siempre conservaré en mi memoria como una de las misiones solidarias más importantes de mi larga carrera de marino, la oportunidad memorable de traer a Cuba, aquel verano de 1960, los tanques que en manos de los heroicos hijos de la Isla, contribuyeron a propinar al imperio norteamericano esa derrota militar y política sin precedentes".

https://es.rbth.com/historia/79398-fidel-castro-ca%C3%B1one%C3%B3-tanque-ruso

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El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

Hallan en Playa Girón restos de miliciano caído durante invasión mercenaria

2019-08-30 15:58:46 / web@radiorebelde.icrt.cu / José Miguel Solís Díaz



Matanzas, Cuba. - Aunque aún continúan las pesquisas y no es menos cierto se requieren mayores pruebas en profundidad, se infiere que los restos óseos hallados el pasado miércoles en las proximidades de la cabaña 7, en la villa Playa Girón, Ciénaga de Zapata; pueden corresponder al joven miliciano cienfueguero Ramón Jáuregui Díaz, perteneciente al batallón 339, destacado durante la invasión mercenaria de abril de 1961.

La conjetura se sustenta en el hecho de que, entre los restos mortales, fue hallada una mochila con pertrechos de guerra y objetos personales como un certificado de entrega de arma de combate y un carné de miliciano¸ expedido a Jáuregui Díaz, de 20 años de edad y registrado con nombre y foto similares como caído en combate durante la epopeya de abril, según data en los fondos documentales del museo Memorial de Playa Girón.



Un equipo multidisciplinario integrado por Joel Monzón González, antropólogo forense; Norge Estupiñán Ramírez, médico legista; Ailed García Ramírez, perito criminalista y Miguel Guerra Soria, instructor penal; prosiguen las investigaciones de rigor, puesto que como relató Monzón González, el contexto del enterramiento situado a 0.70 metros de profundidad se encuentra alterado.

Lo cierto -indica el antropólogo yumurino- es que los huesos largos, el cráneo y otros fueron cubiertos con una capa militar verde olivo y acompañados de una mochila donde constan documentos personales, pero también apreciamos restos de materiales de la construcción y monedas posteriores a la invasión mercenaria.

Es de suponer - confiesa el experto- que posteriores labores de remodelación en la cabaña alteró el lugar del enterramiento, ya que esas edificaciones se encontraban terminadas en el momento de los combates de Playa Girón.

Cuando la excavación toque a su fin y concluyan las labores de inspección del lugar de los hechos, se procederá al trabajo en laboratorio y posteriores pruebas para conocer la naturaleza de los restos, afirmó el experto.

En la tarde noche del pasado miércoles, cuando se realizaban labores de construcción en la cabaña siete, perteneciente a la Villa Playa Girón, aparecieron los restos e inmediatamente se preservó el lugar para que fuerzas especializadas del Ministerio del Interior y del Instituto de Medicina Legal en Matanzas realizaran las pesquisas pertinentes.

http://www.radiorebelde.cu/noticia/hallan-playa-giron-restos-miliciano-caido-durante-invasion-mercenaria-20190830/

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El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

Cuba: el "fracaso perfecto" de la invasión de Bahía de Cochinos

Michael Voss
BBC, La Habana
16 abril 2011

Hace cincuenta años, poco antes de la medianoche el 16 de abril de 1961, unos 1.500 exiliados cubanos entrenados y financiados por la CIA iniciaron una malograda invasión a Cuba desde el mar por Bahía de Cochinos.

El plan era derrocar a Fidel Castro y su revolución.

En cambio, el proyecto se convirtió en una derrota humillante que arrojó a Cuba en los brazos de la Unión Soviética y ha agriado las relaciones entre Washington y La Habana hasta la actualidad.


Fidel Castro dirigió personalmente las operaciones en Bahía de Cochinos.


Bahía de Cochinos es una gran ensenada aislada en la costa sur de Cuba.

Hay poco allí, aparte de mosquitos y un pantano infestado de cocodrilos.

Playa Girón, un pueblo con una pequeña pista de aterrizaje en la desembocadura de la Bahía de Cochinos, fue el primer objetivo de los invasores, quienes tenían previsto un desembarco simultáneo cerca del pueblo de Playa Larga, 35 kilómetros en el extremo de la bahía.

Planes defectuosos

Una trinchera de cemento cavada en la playa es uno de los recordatorios visibles de la batalla.

Fidel Castro había ordenado que se construyeran defensas como ésa en puntos clave a lo largo de la isla debido a que se esperaba una invasión por algún punto del país.

"El secreto de la victoria cubana fue que luchábamos por ideales"
Bárbara Sierra, directora del museo de Playa Girón

El plan apoyado por EE.UU. era desembarcar sin prácticamente oposición, asegurar el área, tomar un aeropuerto e introducir en el país un "gobierno en el exilio" que luego pediría el apoyo de Washington.

A la vez, el plan confiaba en un levantamiento en masa de los cubanos.

Todo salió mal: el avance de un hombre rana que encendió un faro para mostrar a los exiliados donde desembarcar también alertó a la milicia cubana de su presencia.

Un pescador local, Gregorio Moreira, quien todavía vive en la misma vivienda junto a la playa, fue uno de los primeros en dar la alarma.



Moreira, de 74 años de edad, recuerda que salió de la casa, vio una llamarada, y se dirigió a la trinchera con su padre y sus hermanos.

Otro pescador, Domingo Rodríguez, se les unió.



El grupo contaba con 11 fusiles cuando se inició la invasión.

Enseguida llegaron refuerzos, entre aviones de la Fuerza Aérea cubana.

Los exiliados confiaban en que tendrían algún tipo de apoyo aéreo, pero el presidente de EE.UU. John F. Kennedy estaba decidido a mantener la participación de su país en secreto.

Y como la iniciativa se volvió contra la fuerza invasora se retractó de la intención de proveer apoyo aéreo.

Fidel Castro se hizo cargo personalmente de la operación, y en sólo tres días la invasión fue derrotada.

Domingo Rodríguez tiene ahora 70 años de edad y problemas en la vista, pero sus recuerdos siguen siendo claros.

"Derrota yanqui"

En sus palabras, esos hechos fueron como "una gran escuela para el pueblo cubano que aprendió a no tener miedo al enemigo".

Y después de eso "como dijo Fidel después, los pueblos de América Latina fueron un poco más libres".

Más de 1.000 combatientes anticastristas, integrantes de la Brigada 2506, fueron hechos prisioneros.

Alrededor de un año y medio más tarde se les envió a Miami a cambio de US$50 millones en alimentos y medicinas.

Los sucesos son recordados en un pequeño museo en Playa Girón que muestra dos de los tanques usados por Fidel Castro junto a otras piezas militares.

La directora del museo, Bárbara Sierra, dice que los objetos expuestos son testimonio de la "primera gran derrota del imperialismo yanqui" en América Latina.

"El secreto de la victoria cubana fue que luchábamos por ideales. Nuestras vidas eran muy difíciles antes de la revolución. Es por eso que todo el mundo combatió", asegura.

Entre los visitantes del museo estaba el estadounidense Peter Kornbluh, quien ha escrito extensamente sobre Bahía de Cochinos recurriendo a documentos desclasificados de la CIA.

Congreso partidista

Kornbluh describe a Bahía de Cochinos como un "fracaso perfecto" para EE.UU., que el resto del mundo se dio cuenta cuenta rápidamente de que estaba detrás de la operación.

"Se suponía que EE.UU. iba a liberar al continente de una potencial base soviética, pero empujó a Fidel Castro a los brazos de la Unión Soviética. La intención fue minar su revolución, pero realmente ayudó a su consolidación", opina.

Medio siglo después de la fracasada invasión, esta isla del Caribe es el único país comunista en el hemisferio occidental.

A pesar de innumerables intentos de la CIA de asesinar a Fidel Castro fue la mala salud lo que finalmente lo obligó a entregar el poder en 2006 a su hermano Raúl.

No es casualidad que las autoridades hayan elegido este fin de semana para celebrar un largamente demorado Congreso del Partido Comunista, que se iniciará con un desfile militar en la Plaza de la Revolución, en La Habana.

Con el embargo comercial de EE.UU. en pie, Cuba insiste en que permanece en estado de sitio.

Si bien el encuentro deberá ratificar una serie de reformas de mercado, también reafirmará el "carácter socialista de la revolución".

Y el cambio político en Cuba no está más a la vista de lo que estaba tras la victoria de Bahía de Cochinos.

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2011/04/110414_cuba_aniversario_bahia_de_cochinos_invasion

[yes]
El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

El Che en la victoria de Girón




2011.04.09 - 23:58:03 / web@radiorebelde.icrt.cu / Alina Cabrera Domínguez

Pinar del Río, Cuba. - Por estos días en que los cubanos recordamos el ataque a Playa Girón y más que eso la primera derrota del imperialismo en América Latina, los pinareños rememoran con orgullo la presencia de Ernesto Che Guevara en el territorio durante la invasión mercenaria.

El Che, según cuenta Oscar Valdés, se desempeñaba entonces como jefe militar de la provincia, pues de acuerdo a los lineamientos estratégicos trazados por el Comandante en Jefe para organizar la defensa del país ante una inminente agresión militar desde el exterior, la nación quedó dividida en tres direcciones, al frente de las cuales se ubicaron a jefes militares teniendo en cuenta sus méritos y capacidades.

Valdés, quien fungió en esa época como ayudante del Guerrillero Heroico, comentó que la estrategia consistía en organizar las fuerzas para repeler cualquier intento de agresión yanqui por esta región, teniendo en cuenta su posición geográfica.

Por encontrarse la zona norte de la provincia de Pinar del Río en los alrededores de la capital del país, es decir por la cercanía de Bahía Honda, Cabaña y El Mariel, muy cerca de los Estados Unidos, además ese lugar es el sitio más estrecho de la Isla por lo que era muy fácil, desde el punto de vista militar, dividir el país, indicó.

En ese período el cuartel de la provincia de Pinar del Río, estaba en Consolación del Sur. De esos días, Oscar recuerda un suceso para muchos desconocidos, pero que demuestra la serenidad del comandante Guevara.

"El Che, sale de la oficina y va caminando por el patio del cuartel. Arriba del piso había una tubería de agua, él tropieza y en los gestos para no caerse se le sale la pistola choca en el piso con la parte de atrás del gatillo y se dispara. La bala le entra por una mejilla y le hace un surco y uno de los que andaba con él toca a la puerta de la oficina y nos dice, -llama al Hospital de Pinar del Río que el Che se dio un tiro en la cara-. Horas después él pasó por la oficina se revisó en el espejo, se curó, se puso un termómetro vio que tenía fiebre y entonces se fue a descansar.

A la luz del tiempo todos los pinareños que acompañaron de cerca a Ernesto Che Guevara durante los días de la invasión a Playa Girón, recuerdan el suceso como una lección única para sus vidas como revolucionarios.

Así lo corroboran Rigoberto Fernández Lara y Jorge Urra Barón.

"Para mí fue una oportunidad única, un orgullo y una gran satisfacción, estar al lado de una figura de la cual conocíamos su entereza por las cosas que se decían en Radio Rebelde, fue un guerrillero que sobresalió siempre y nos inculcó la disciplina militar", apuntó, Fernández.

"Uno se llenaba de valor mirando cómo actuaba el Che, uno siempre aprendía a su lado, pues descollaba por sus cualidades como jefe militar, agregó Urra.

En menos de 72 horas ocurrió la primera gran derrota del imperialismo yanqui y los milicianos pinareños  bajo las órdenes del Che, recibieron como legado las palabras del Comandante Guevara, esas que por su vigencia están presentes en este nuevo aniversario.

"No podemos decir cuándo acabará. Por eso hay que prepararse para una guerra larga y dura, y no pensar en la paz, sino cuando el imperialismo haya sido destruido totalmente".

http://www.radiorebelde.cu/noticia/el-che-victoria-giron-20110409/

[yes]
El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

El Che y el disparo que casi le cuesta la vida en los días de Girón

Lo que no habían conseguido las tropas de la tiranía durante los cruentos combates de la Sierra Maestra, el avance de su columna desde las montañas de Oriente hacia el Escambray, y la campaña de Las Villas, casi sucede en la mañana del 17 de abril de 1961...

Autor: Ronald Suárez Rivas | ronald@granma.cu

21 de agosto de 2017 21:08:51


Olga muestra la tarja frente a la habitación en la que veló por la salud del Che. Foto: del autor

PINAR DEL RÍO.–Lo que no habían conseguido las tropas de la tiranía durante los cruentos combates de la Sierra Maestra, el avance de su columna desde las montañas de Oriente hacia el Escambray, y la campaña de Las Villas, casi sucede en la mañana del 17 de abril de 1961.

Mientras el país entero se movilizaba para derrocar la invasión mercenaria que se desencadenaba por Playa Girón, un disparo que le atravesó el rostro, estuvo a punto de terminar con la vida del comandante Ernesto Che Guevara.
Había llegado a Pinar del Río, designado por la máxima dirección del país para ocupar el mando militar de la provincia, ante la inminente agresión.

En el antiguo escuadrón 63 de la guardia rural de Consolación del Sur (donde hoy se ubica el hospital de ese municipio), radicaba la jefatura del Ejército Rebelde, en la que el Che permanece atento a los acontecimientos.

Dámaso Raúl Sánchez, soldado del Departamento de Contrainteligencia Militar por aquellos días, asegura que fue poco después de una reunión con su estado mayor, que el Guerrillero Heroico salió de su oficina ajustándose el zambrán y tropezó con una tubería de agua que no estaba soterrada.

«Yo estaba en la puerta de mi oficina, mirándolo, porque el Che era una figura llamativa», explica.

El cinturón cayó al suelo, y la pistola, que siempre tenía una bala en el directo, soltó un disparo que le hirió en la cara.
Cuenta que el Che se desplomó, y que la sangre brotaba indetenible, pero al cabo de pocos minutos, cuando lo estaban acomodando en el asiento trasero de un auto para llevarlo al hospital, recobró el conocimiento y preguntó quién le había disparado. «No se había percatado de que fue un accidente provocado por él mismo», advierte Dámaso.

Milagrosamente, la bala le entró por debajo del pómulo derecho, y le salió muy cerca de la oreja, sin dañar ningún nervio o arteria importante.

En el hospital León Cuervo Rubio, de la ciudad de Pinar del Río (a unos 21 kilómetros de Consolación del Sur), Segundo Cecilio González, enfermero del cuerpo de guardia en aquel entonces, recuerda que se recibió una llamada, anunciando que hacia la institución se encaminaba un dirigente de la Revolución herido.

«El Che se bajó del auto y entró caminando por sus pies, tapándose con un pañuelo en el sitio de la herida, pero lo convencimos de que se dejara conducir en una camilla hasta el salón de operaciones, donde lo esperaba el cirujano», rememora Segundo.

«El enfermero del salón me pidió que lo asistiera. Todo fue muy rápido. Se le realizó una regularización de los bordes, y se le dieron unos punticos para controlar el sangramiento, sin anestesia, porque el Che dijo que era asmático y no permitió que se la pusieran.

«Después, me tocó bajarlo por el elevador, en la camilla, y llevarlo hasta una habitación que se preparó para él, donde permaneció hasta que se fue, al día siguiente».

Olga Luisa Alarcón, la enfermera encargada de atenderlo durante las horas que estuvo en recuperación, afirma que aunque no fue una herida complicada, había que ponerle la vacuna antitetánica, y el Che era asmático y alérgico.

Por ello, explica que se optó por colocársela de manera fraccionada, en varias dosis, para evitar una reacción.

En el tiempo que permaneció hospitalizado, Olga asegura que el Comandante Guevara se lamentaba de tener que estar allí, fuera del puesto que le habían asignado. «Eso lo mortificaba», dice.

«Incluso vino a verlo un compañero que estaba con él en la jefatura del Ejército Rebelde y el Che le recriminó, diciéndole que si él faltaba, el hombre tenía que estar obligatoriamente en aquel lugar.

«Aunque siempre atendíamos muy bien a todo el mundo, fuera quien fuera, con él se puso gran esmero por lo que representaba para la Revolución», relata la enfermera quien, a sus 95 años, no ha podido olvidar aquellas horas junto a uno de los héroes más queridos por el pueblo cubano.

«Para mí es un honor haberlo atendido, por ser una persona tan necesaria, y tan amigo de Fidel», añade Olga.

Segundo, por su parte, confiesa que nunca pensó encontrarse con un líder como el Che en esas circunstancias.

«Me impresionó su entereza fenomenal, a pesar de que no se usó anestesia. Se acostó estoicamente y esperó a que terminaran de atenderlo. La única señal de dolor que vi era que movía los dedos de los pies, pero soportando. En ningún momento se quejó».

Frente a la habitación donde permaneció tras ser atendido, en el hospital León Cuervo Rubio, una tarja recuerda el suceso, que por fortuna, no tuvo mayores consecuencias, y que forma parte de los episodios que unen al Che a Vueltabajo, porque la Historia también está hecha de anécdotas y sustos.

http://www.granma.cu/cuba/2017-08-21/el-che-y-el-disparo-que-casi-le-cuesta-la-vida-en-los-dias-de-giron-21-08-2017-21-08-51

[yes]
El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

El preludio de la invasión por Playa Girón



El 15 de abril de 1961 aviones mercenarios atacaron sorpresivamente los aeropuertos de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba, con el deliberado propósito de inutilizar la defensa aérea de la mayor de las Antillas y facilitar así la invasión por Playa Girón.

Este acontecimiento, conocido como el preludio o antecedente de la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos, hizo que el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, pronunciara la siguiente advertencia: "Si este ataque aéreo fuese el preludio de una invasión, el país en pie de lucha resistirá y destruirá con mano de hierro cualquier fuerza que intente desembarcar en nuestra tierra".

El sorpresivo bombardeo creó la confusión entre los defensores de los mencionados aeropuertos, pues los aviones venían pintados con los colores de las naves aéreas cubanas y con nuestra bandera, con el doble propósito de tomar desprevenida a la defensa antiaérea y hacer creer que se trataba de una sublevación de la fuerza aérea cubana.

Aquella cobarde agresión provocó varios muertos y heridos pero, a pesar del factor sorpresa, el ataque fue repelido y las naves asesinas tuvieron que retirarse, y una de ellas resultó incendiada y cayó al mar.

Eduardo García Delgado, un joven instructor de artillería de 23 años de edad, fue una de las víctimas en Ciudad Libertad, el cual al sentirse mortalmente herido escribió con su sangre un nombre: Fidel.

Conmovido por ese gesto, el poeta nacional Nicolás Guillén, dedicó al joven mártir el poema titulado La sangre numerosa, que en sus versos dice:

"Cuando con sangre escribe
Fidel, este soldado que por la Patria muere,
no digáis miserere:
esa sangre es el símbolo de la Patria que vive..."


Fuente:
Radio Ángulo
Fecha:
14/04/2018

http://www.fidelcastro.cu/es/noticia/el-preludio-de-la-invasion-por-playa-giron

[yes]

El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin

Eugenio

Invasión por Playa Girón

Una brigada contrarrevolucionaria, armada, entrenada y transportada por EE.UU., arribó por la Ciénaga de Zapata, al sur de Matanzas, Cuba, la madrugada del 17 de abril de 1961. Todo el pueblo se movilizó, el Ejército y las Milicias, dirigidos por Fidel, contraatacaron de inmediato. En 60 horas de duros combates fueron derrotados los mercenarios, que se rindieron en Playa Girón al atardecer del día 19 de abril. Más de 150 combatientes revolucionarios murieron y varios civiles fueron asesinados por la aviación de los invasores.
La Invasión por Playa Girón fue parte de la Operación Pluto de la CIA[1] y representó la primera gran derrota del Imperialismo yanki en América Latina.

Sumario

•   1 Preludio de la invasión
o   1.1 Operación Pluto
o   1.2 Guerra psicológica
o   1.3 Frente Revolucionario Democrático
o   1.4 Equipos de infiltración
•   2 La invasión
o   2.1 Acciones previas al desembarco
   2.1.1 Bombardeos a aeropuertos cubanos
o   2.2 Batalla en la ONU
o   2.3 La batalla
   2.3.1 Día 15 de abril
   2.3.2 Día 16 de abril
   2.3.3 Día 17 de abril
   2.3.4 Día 18 de abril
   2.3.5 Día 19 de abril
•   3 Juicio revolucionario
•   4 Documentos desclasificados
•   5 Referencias
•   6 Fuentes

Preludio de la invasión

Operación Pluto

La Operación Pluto, aprobada por el presidente Eisenhower el 17 de marzo de 1960 fue el proyecto más poderoso jamás organizado por la CIA de los Estados Unidos.[2] Su arreglo corría en estrecha colaboración y aprobación del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Un ejército de exiliados sería reclutado, entrenado y equipado en Guatemala; un frente político, organizado; y encontrada la justificación teórica para liquidar a la Revolución Cubana expuesta en el Libro Blanco; y sobre todo, la mano de los Estados Unidos estaba oculta.
Los entrenamientos en Guatemala se organizaron en la llamada Base Trax.[3] La hoja de servicios militares de los instructores cubanos puestos al frente de preparar a los invasores, reflejaba la importancia que los jefes de la CIA otorgaban al aspecto militar, dejando a un lado otras consideraciones como el eventual rechazo que estos ex militares podrían generar en la tropa debido al compromiso de algunos de ellos con el régimen de Fulgencio Batista. La CIA se había esforzado en reclutar ex militares con una limpia hoja de servicios y en lo fundamental formados en sus escuelas.
El 4 de noviembre de 1960, desde la sede de la CIA en Washington se despachó un cable cifrado al oficial a cargo del proyecto en Guatemala, donde se le ordenaba la reducción del entrenamiento de guerrillas y la introducción de entrenamiento convencional para una fuerza de asalto anfibia y aerotransportada. Nacía así la Operación Trinidad –de vida efímera.[3] Luego Trinidad fue desechada como punto de desembarco, pero esta segunda fase de la Pluto mantuvo la perspectiva que ganaba fuerza dentro de la Agencia: liquidar la Revolución Cubana mediante un golpe único, contundente. Todo basado en un desembarco aéreo y marítimo para conquistar una cabeza de playa.
Teniendo en cuenta la decisión del ejecutivo, la Operación Pluto se preparó y aprobó para ser ejecutada con éxito sin la ayuda masiva norteamericana. El desembarco estaba inspirado en la operación anfibia más compleja de toda la guerra del Pacífico: el asalto a Iwo Jima;[4] y en la de Inchón, en Corea del Norte. No era casual entonces que al frente de la Brigada 2506 se encontrara el coronel del US Marine Corp. Jack Hawkins. El coronel fue presentado con el seudónimo de Frank a los reclutas, pronto se distinguiría por su severo sentido de la disciplina y un mal disimulado desprecio hacia los cubanos.
El Cuartel General de la Operación Pluto se ubicó en un edificio del Pentágono, en Washington. En el primer piso se hallaba la Sala de Guerra (War Room), un área restringida con su propio sistema de teletipos. Grandes mapas cubiertos de acetato sellaban las paredes. En casi todos aparecía la isla de Cuba y en no pocos un territorio particular: la Ciénaga de Zapata.

Guerra psicológica

El director de planes de la CIA (segundo en la jerarquía de esa organización), Richard Bissell, era el encargado de la estrategia para el derrocamiento del gobierno cubano. Bissell dirigió los proyectos del primer satélite espía, llegando a ser considerado pionero del reconocimiento aéreo.
Bissell estaba a cargo además de implementar un programa aprobado por el presidente Eisenhower, que consistía en una combinación de guerra psicológica y subversión interna, infiltraciones, abastecimientos de armas, explosivos y medios de comunicación. Desde oficinas ubicadas en Washington se elaboraban los planes de propaganda encaminados al ablandamiento psicológico del pueblo cubano que se desarrollaría a través de emisoras de radio, la prensa, la televisión, el cine y la literatura. También se confeccionaban volantes para lanzar sobre la isla.
Richard Bissell encargó el proyecto de operar una emisora destinada a emitir propagandas en contra del gobierno revolucionario a David A. Phillips, periodista y actor, organizador del hostigamiento radial contra el gobierno del derrocado presidente de Guatemala Jacobo Arbenz en 1954. Phillips explicó a Bisell que en Guatemala solo tomó seis semanas, pero en Cuba tomaría cerca de seis meses crear el clima psicológico apropiado para una invasión.
Phillips escogió la pequeña isla del golfo de Honduras, Swan (cisne), al sur del extremo occidental de Cuba para ubicar una estación de radio que se dedicaría a emitir propaganda e informaciones en contra de la Revolución Cubana. La isla pertenecía a los Estados Unidos. La emisora tuvo como nombre Radio Swan.
La red de Phillips llegó a controlar además las emisoras WRUL y WGBS de Miami, la WKWF de Cayo Hueso, la WWL de New Orleans y la WMIE, que todavía existe en la Florida como emisora contrarrevolucionaria y que actualmente se llama WQBA La Cubanísima.
El mayor peso de la propaganda recaía sobre Radio Swan, que tenía como objetivo crear caos y confusión en la mente del cubano común. Algunas de sus informaciones muestran de forma elocuente este objetivo:
¡Madre cubana!, escucha esto: la próxima ley del gobierno será quitarte a tus hijos desde los cinco hasta los dieciocho años.[5]
¡Miliciano!, ten cuidado cuando vayas a salir: Hazlo igual que en Rusia, en grupos de tres. Si no quieres morir; pásate a las filas de la verdadera revolución.
Fidel está buscando un medio para destruir la Iglesia, pero eso no podrá ser: !Cubano!, ve a la iglesia y sigue las orientaciones del clero.
Radio Swan también comenzó a transmitir una noche de octubre de 1960 una noticia que decía:
¡Madre cubana, no te dejes quitar a tu hijo! El gobierno revolucionario te lo quitará cuando cumpla cinco años y te lo devolverá a los dieciocho, cuando esto ocurra serán monstruos materialistas.
Durante los meses siguientes la emisora radiaría una y otra vez la falsa noticia sobre la patria potestad. Era esta la primera fase de una operación de la CIA que se conocería como "Operación Peter Pan".
En Estados Unidos mientras tanto la prensa arremetía a diario contra el proceso que se desarrollaba en Cuba con afán de desacreditarlo. Los periódicos comparaban a Fidel con Hitler y Mussolini y lo calificaban de mentiroso. En Cuba los órganos de prensa, las emisoras de radio y de televisión, que no habían sido intervenidos, se sumaron mayormente a estas campañas contra Cuba y fueron intervenidos. Sobre el territorio cubano se comenzó a lanzar entonces miles de volantes que exhortaban a la gente a realizar sabotajes, quemar campos de caña, atentar contra milicianos y dirigentes, además de divulgar mentiras. Las avionetas usadas para regar esta propaganda procedían de los cayos de la Florida.

Frente Revolucionario Democrático

Para apoyar la imagen de que estas acciones estaban apoyadas y sustentadas por un segmento político de cubanos opuestos a Fidel Castro, la CIA recomendó que se creara el Frente Revolucionario Democrático (FRD). Fueron escogidos cinco personajes:
•   Manuel Antonio de Varona Loredo (Tony Varona). Político que había ocupado el cargo de presidente del senado y de primer ministro durante el gobierno de Carlos Prío Socarrás. Se oponía a Fidel y consideraba que la solución del "problema" cubano sería un golpe de estado al estilo tradicional. Aspiraba a convertirse en presidente de la república.
•   Manuel Artime Buesa. Exoficial del Ejército Rebelde con una formación religiosa. Bajo la dirección de Humberto Sorí Marín, ministro de agricultura después de 1959 y el director de agricultura Rogelio González Corzo, Artime impulsó la labor de los llamados Comandos Rurales, integrados por jóvenes en su mayoría de la Agrupación Católica de La Habana que ayudaban a los campesinos e intentaban inculcarles la fe religiosa. Ya en territorio norteamericano, Artime organizó el Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR), que llegó a convertirse en la organización terrorista y contrarrevolucionaria de mayor beligerancia.
•   José Ignacio Rasco. Representante del Movimiento Demócrata Cristiano (MDC). La CIA pretendía inculcar a los religiosos que Fidel era el "anticristo" y para eso se apoyó en Rasco que tenía como sello particular de sus actos el poner a la Iglésia Católica frente a la Revolución. Cientos de miles de creyentes permanecieron sin embargo fieles a la Revolución cubana y el Papa Juan XXIII no excomulgó a Fidel Castro.
•   Aureliano Sánchez Arango. Había sido secretario de estado del gobierno de Carlos Prío. Fue el último político escogido para integrar el frente.
El 20 de junio de 1960 el Frente Revolucionario Democrático y sus dirigentes fueron presentados a la prensa. La CIA lo había organizado todo y el FDR expuso 12 puntos de un programa político que se llevaría a cabo una vez derrocado el Gobierno Revolucionario. Los "lideres" del frente viajaron por muchas ciudades promoviendo una cruzada contra Fidel.

Equipos de infiltración

Los primeros reclutamientos para la futura invasión se efectuaron en Miami. Las organizaciones contrarrevolucionarias apoyaron esta tarea. El 19 de mayo de 1960 partieron hacia la isla Ussepa los primeros agentes reclutados.
El 13 de febrero de 1961 llegaba a Cuba en un avión comercial, el agente de la CIA Manuel Reyes García. Tenia la misión de contactar a los jefes de la contrarrevolución interna. Al día siguiente se infiltró por la zona de Arcos de Canasí, entre La Habana y Matanzas, un grupo conformado por Felix Rodríguez Mendigutía, Segundo Borges, José González Castro, Javier Souto y Edgar Sopo. Traían equipos de comunicación, explosivos y armamentos.
Otros grupos se infiltraron posteriormente y trataron de cumplir las misiones para las que habían sido entrenados: contactar con las organizaciones contrarrevolucionarias, establecer y garantizar comunicaciones con el Cuartel General, localizar zonas para el lanzamiento de armas, entrenar grupos en el manejo de armas y explosivos y participar en la realización de acciones importantes.
De 35 agentes infiltrados antes de la invasión, 20 fueron capturados por la Seguridad Cubana, dos de ellos pudieron escapar posteriormente. Ante este fracaso la CIA determinó abandonar la idea inicial de destruir a la Revolución Cubana mediante la guerra de guerrillas. Esta estrategia no sería desechada, pero ya no formaba parte del proyecto de invadir la isla.

La invasión

El 7 de octubre de 1960 el canciller cubano Raúl Roa denunciaba en la ONU los preparativos de una invasión a Cuba.
"[...] desde fines de agosto y principios de septiembre se ha venido concentrando tropas y barcazas del ejército de Guatemala en la costa Atlántica del país. En la finca Helvetia, ubicada en el municipio de El Palmar, colindante con los departamentos de Retalhuleu y Quetzaltenango, zona occidental del país, adquirida recientemente por Roberto Alejos, hermano del embajador de Guatemala en Estados Unidos, Carlos Alejos y miembros de la familia de premunidos de la corte palaciega, están recibiendo entrenamiento especial numerosos exiliados y aventureros, bajo el mando de militares norteamericanos. El número total de extranjeros asciende a 185, de los cuales 45 son norteamericanos. En la citada finca se ha construido una pista de aterrizaje de concreto, con hangares subterráneos y se está construyendo una carretera hacia la costa del Pacífico. Se han instalado aparatos de detección. Las vías de acceso a la finca Helvetia están controladas por soldados del ejército guatemalteco. A los elementos extranjeros no se les permite relacionarse con la población local [...]
A solo tres semanas de la denuncia del canciller Roa, la seguridad cubana recibió un cable procedente de México en el que se expresaba que: "Nuestros amigos en Guatemala nos informan del traslado de 6 000 hombres de la finca Helvetia a Nicaragua". La desinformación salta a la vista ya que no se había producido ningún movimiento y los efectivos de la Brigada eran inferiores en número.
No sería hasta el 14 de marzo de 1961 que la CIA y el Pentágono seleccionarían a Bahía de Cochinos como punto de desembarco. Debido a anteriores maniobras de distracción que mencionaban este punto, el resultado fue que sin proponérselo la Agencia acababa de ejecutar una brillante operación de desinformación.

Acciones previas al desembarco

El 5 de febrero de 1961 una bomba había estallado en la ciudad de Bayamo cuando un obrero la había encontrado, hiriéndolo de gravedad y ocasionándoles heridas a cinco niños. Ese mismo día un avión lanzaba propaganda sobre La Habana.
El 7 de febrero explota un auto en La Habana, el 13 es detenido un contrarrevolucionario cuando se disponía a colocar una bomba y el 14 son detenidos 14 integrantes del MRR. El 19 de febrero un avión dejaba caer miles de volantes sobre barrios habaneros.
El 28 de febrero el miliciano de 14 años Pedro Morejón es asesinado por la espalda por un grupo de contrarrevolucionarios. El 6 de marzo es asesinado otro miliciano y quemado el almacén que vigilaba. El 14 de marzo una embarcación artillada abría fuego de ametralladoras y cañones contra la refinería de Santiago de Cuba.
Uno de los golpes más duros propinados a la CIA en Cuba ocurrió el 18 de marzo con la detención de varios de sus agentes más importantes. Ese día fueron apresados en una casa del reparto Miramar 11 contrarrevolucionarios entre ellos el organizador del clandestinaje en la Isla y máximo representante del MRR, Rogelio González Corzo, quien bajo el seudónimo de Francisco aparecía una y otra vez en cientos de informes de la Seguridad cubana. Esa noche fueron apresados otros dos contrarrevolucionarios.
El 13 de abril de 1961 es incendiada la tienda por departamentos más grande de Cuba, "El Encanto", ubicada en La Habana. La tienda quedó destruida totalmente y en este acto terrorista murió la empleada Fe del Valle y resultaron lesionadas 18 personas. Las pérdidas materiales se valoraron en 20 millones de dólares. La acción fue ejecutada por un integrante del grupo terrorista conocido por las siglas MRP.

Bombardeos a aeropuertos cubanos

El 15 de abril de 1961 aviones de guerra atacaron simultáneamente la base aérea de San Antonio de los Baños, la pista de Ciudad Libertad y el actual Aeropuerto Internacional Antonio Maceo, lo que sería el preludio de los sucesos acaecidos dos días después. La acción perseguía como objetivos, además de provocar miedo y confusión, destruir en tierra la escasa y anticuada fuerza aérea cubana, para asegurar la impunidad de otras incursiones enemigas por vía terrestre.
Ese día ocho bombarderos B-26 alzaban vuelo desde Puerto Cabezas (Happy Valley) en Nicaragua. Al aproximarse a Cuba tomaron tres rumbos diferentes: la escuadrilla Puma, integrada por tres aviones atacó el aeródromo de Ciudad Libertad. Linda, con tres bombarderos también, se dirigió a Santiago de los Baños y la formación Gorila atacaría el aeropuerto de Santiago de Cuba. Los aviones iban camuflados con las insignias de la fuerza aérea cubana. Un noveno bombardero B-26 voló directamente de Nicaragua a Miami y daría la versión pública de deserción y rebeldía de los pilotos de la Fuerza Aérea Cubana.
De aquellos B-26, solo cinco pudieron regresar a Nicaragua. Uno fue derribado por las fuerzas revolucionarias; otro fue «tocado» por la artillería rebelde y se vio obligado a aterrizar en Cayo Hueso, mientras que un tercero, tuvo que aterrizar de emergencia en la isla Gran Caimán.
El ataque ocurrió de forma simultanea minutos antes de las seis de la mañana. La escuadra que atacó Ciudad Libertad encontró un fuego antiaéreo tan nutrido que algunos pilotos descargaron sus ametralladores en áreas cercanas a la base, matando a siete personas, entre ellas el miliciano Eduardo García Delgado, quien antes de morir, escribió con su sangre el nombre de Fidel. Otros 53 vecinos de la zona resultaron heridos.
En el sepelio de las víctimas del bombardeo del 15 de abril, Fidel proclamó que: "esta Revolución Socialista la defenderíamos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores".
En documentos desclasificados por la CIA se señala:
"Los informes iniciales de los pilotos indicaron que el 50% de la capacidad aérea de Castro quedó destruida en Ciudad Libertad, de un 75% a un 80% en San Antonio de los Baños, y la destrucción en Santiago de Cuba incluyó dos B-26, un DC-3, un Lodestar, y un T-33 o Sea Fury. Los estudios de las fotografías aéreas y las interpretaciones posteriores indicaron que los daños fueron mucho menores".
Se autorizó un segundo ataque aéreo sobre la base de San Antonio de los Baños el lunes 17 (Día-D). Cinco B-26 habían despegado en la noche pero regresaron sin causar daño alguno a sus objetivos.

Batalla en la ONU

En la mañana del 15 de abril de 1961 Frederik H. Boland, presidente de turno de la sesión en Naciones Unidas dio las palabra a Raúl Roa, representante de Cuba, para una cuestión de orden. Según las normas establecidas, no sería hasta el 17 de abril que Cuba tendría la palabra para discutir una denuncia sobre las últimas agresiones de Estados Unidos a la Isla.
Pero mientras los delegados estadounidenses quedaban perplejos, Roa denunció los bombardeos a los aeropuertos cubanos por parte de aviones norteamericanos procedentes de ese país o de países centroamericanos lacayos de este. El presidente de la Asamblea General advirtió al representante cubano que el punto que tocaba no era una cuestión de orden, sino de fondo y que por tanto no podía hacerlo de esa forma. Roa le dio las gracias y agregó que no le era posible retirarse sin acusar al gobierno imperialista de Estados Unidos y los hechos que "ponen en riesgo la paz y la seguridad internacionales". Ante un nuevo llamado de atención, Roa exclamó: "Ya lo he dicho y me retiro".
Inmediatamente y a propuesta del representante de la URSS se solicitó al presidente de la Primera Comisión una reunión urgente que fue aprobada para las tres de la tarde de ese día.
En la reunión y como respuesta a las acusaciones de Roa, el representante de Estados Unidos, Adlai Stevenson pidió la palabra y mostró fotos y declaraciones que según el probaban que los bombardeos habían sido obra de pilotos dela Fuerza Aérea cubana descontentos con su gobierno. Stevenson leyó sin saber que todo era una burda farsa elaborada para ocultar la participación de su gobierno en los bombardeos. El representante de Guatemala negó luego que su país se hubiera prestado para entrenar fuerzas mercenarias contra Cuba.
Mientras tanto en La Habana en la despedida del duelo de las victimas del bombardeo Fidel Castro retaba a cualquiera a mostrar los pilotos "desertores".
El 17 de abril se reanudan los debates en la ONU donde Roa hace recuento del número de veces que Cuba denunciaba las agresiones por parte de Estados Unidos. En las siguientes sesiones numerosos países apoyan la causa cubana lo que lleva a expresar al representante de Estados Unidos a su gobierno su incómoda posición en los debates.

La batalla

En la madrugada del 17 de abril, el miliciano José Ramón González Suco comunicó desde Playa Larga que se observaban luces y movimientos en el mar. El batallón 339 de Cienfuegos fue enviado a la zona y chocó con la compañía E de los mercenarios entablándose combate de inmediato.
El pueblo cubano superó el imperativo de derrotar en menos de tres días a los mercenarios, y con la dirección de Fidel Castro, liquidó en sólo 66 horas de lucha a los invasores, que se rindieron en las arenas de Playa Girón al atardecer del 19 de abril de 1961.
Fidel redacta el Comunicado No. 4, y de inmediato se da a conocer: "Fuerzas del Ejército Rebelde y las Milicias Nacionales Revolucionarias tomaron por asalto las últimas posiciones que las fuerzas mercenarias invasoras habían ocupado en el territorio nacional.
Playa Girón que fue el último punto de los mercenarios, cayó a las cinco y treinta de la tarde.

La revolución ha salido victoriosa, aunque pagado un saldo elevado de vidas valiosas de combatientes revolucionarios que se enfrentaron a los invasores y los atacaron incesantemente sin un solo minuto de tregua, destruyendo así en menos de setenta y dos horas al ejército que organizó durante muchos meses el gobierno imperialista de los Estados Unidos.
Más de 150 combatientes revolucionarios murieron, y varios civiles fueron asesinados por la aviación de los invasores. Más de 1 200 prisioneros fueron entregados después a sus amos yanquis, que reconocieron serlo al entregar a cambio de ellos medicinas y alimentos para niños de Cuba.

Día 15 de abril

Alrededor de las seis de la mañana del día 15 de abril, ocho bombarderos norteamericanos B-26, provenientes de su base en Puerto Cabezas, Nicaragua, realizan un ataque sorpresivo contra los aeródromos de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba.
Valiéndose, como es su costumbre, de procedimientos arteros, disfrazan los aviones con insignias de la Fuerza Aérea Revolucionaria de Cuba, para dar la impresión de que se producía una rebelión interna en la isla. El objetivo principal del ataque a los aeropuertos, era el de destruir en tierra la modesta fuerza aérea cubana, para impedir que fuera utilizada cuando se produjera la invasión. Pero no lograron su propósito. La artillería cubana, aunque todavía falta de experiencia, repelió el ataque y derribó uno de los aparatos enemigos, resultando muertos sus dos tripulantes. Las bajas de la parte cubana fueron 53 heridos y 7 muertos. Uno de éstos, un joven combatiente, expresó la decisión de lucha del pueblo revolucionario al escribir con su propia sangre, en la pared junto a la que cayó, el nombre de «Fidel»
Las aeronaves afectadas por el criminal ataque fueron un C-46, de transporte, y un T-33, ambas de la base aérea de San Antonio de los Baños, en Santiago de Cuba un B-26, que no llegaron a destruir, y el avión ejecutivo en que se movía el entonces Comandante y Ministro de las FAR, Raúl Castro Ruz.

Día 16 de abril

Al día siguiente, 16 de abril, al despedir el duelo de las víctimas del bombardeo, y ante una inmensa concentración de milicianos armados, nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz proclamó el carácter socialista de la Revolución y declaró el estado de alerta, comprendiendo que la acción del día 15 era el preludio de la invasión. Así, los hombres que enfrentarían al enemigo horas después, combatirían ya conscientemente por el socialismo.

Día 17 de abril

En la madrugada del día 17 de abril se produjo la invasión mercenaria, nominada por sus organizadores «Operación Pluto». Integraban el contingente invasor —Brigada 2506—, un total de 1 500 hombres, que habían salido de Puerto Cabezas a bordo de cinco buques de guerra de Estados Unidos y escoltados por otras unidades navales, también norteamericanas. Desembarcan por dos puntos de Bahía de Cochinos (Playa Girón y Playa Larga), territorio de la costa sur de Las Villas, con el propósito de establecer una cabeza de playa y constituir un gobierno provisional contrarrevolucionario que solicitaría y obtendría de inmediato la intervención de los Estados Unidos. El lugar fue bien escogido. Era una faja de terreno separada de tierra firme por una ciénaga de diez kilómetros de largo, la Ciénaga de Zapata. Sólo tres terraplenes —construidos por la Revolución— comunicaban esa zona con las localidades aledañas, y los invasores consideraron que resultaba fácil impedir la entrada de las fuerzas cubanas por esos tres accesos. Además, la Brigada estaba bien organizada, perfectamente armada y pertrechada y gozaba de todo el apoyo necesario.
Pero el gobierno yanqui y los mercenarios no tuvieron en cuenta dos factores: la unidad indisoluble entre el pueblo y su Revolución, y la capacidad estratégica y táctica de Fidel y de la dirección revolucionaria. El pueblo sabía que los invasores representaban un pasado funesto, el imperio de la oligarquía explotadora y de los monopolios imperialistas, que la Revolución había desterrado. Escoltaban a los mercenarios las mismas fuerzas que habían frustrado a finales del siglo XIX la independencia nacional e impuesto a Cuba un régimen de opresión y esquilmación del pueblo.
Una simple ojeada a la composición de la brigada mercenaria mostraba sus objetivos de restauración oligárquica. En ella se encontraban: 194 ex militares y esbirros de la tiranía de Fulgencio Batista Zaldívar, 100 latifundistas, 24 grandes propietarios, 67 casatenientes, 112 grandes comerciantes, 35 magnates industriales, 179 personas de posición acomodada, 112 elementos del lumpen y de otros estratos sociales. Muchos de ellos eran hijos y familiares de elementos acaudalados que habían perdido sus propiedades y privilegios. El pueblo combatiente de Cuba tenía, pues, la fuerza que da la defensa de una causa justa: la emancipación nacional y social recién conquistada.
Por otra parte, la sabiduría y la experiencia del mando revolucionario, demostrada desde los años de la insurrección armada, garantizó la unidad y la preparación del pueblo para ese enfrentamiento. Rápidamente se movilizaron los batallones de milicias de Cienfuegos, Matanzas y La Habana; la Escuela Nacional de Responsables de Milicias y la proveniente de Matanzas, un batallón de la Policía Nacional Revolucionaria y las baterías artilleras del Ejército Rebelde, todos bajo el mando del Comandante en Jefe Fidel Castro. Al mismo tiempo, se pusieron en ejecución los planes para la defensa de todo el territorio nacional, y se efectuó la detención inmediata de unos tres mil elementos desafectos a la Revolución, con los que la CIA contaba para prestar un apoyo decisivo a la invasión mercenaria. Ya un mes antes, los batallones de milicias habían asestado un golpe demoledor a las bandas armadas en el Escambray, desarticulando también en ese punto los planes de la inteligencia norteamericana.
Las fuerzas revolucionarias enfrentaron con heroísmo a la brigada mercenaria, a sus unidades navales, tanques y aviones, empuñando las armas que tan oportunamente acababan de llegar de la Unión Soviética y Checoslovaquia y en menos de 72 horas, el enemigo fue derrotado, con un saldo de 89 muertos, 250 heridos y 1 197 prisioneros.

Día 18 de abril

El 18 de abril se inicia la contraofensiva, con el empleo masivo de artillería adquirida en la Unión Soviética y Checoslovaquia. Las maltrechas tropas de la Brigada que controlan las dos carreteras de acceso a Playa Girón son obligadas a retroceder hasta la zona de San Blas; en Playa Larga las tropas asaltantes, ante su difícil situación por la falta de municiones, deciden abandonar sus posiciones y dirigirse a Playa Girón para unirse a los otros miembros de la brigada. El ejército cubano se hace con el control de Playa Larga.
Ese mismo día en horas de la tarde, a la altura de Punta Perdiz, el Batallón 123 de las milicias revolucionarias que se trasladaba en ómnibus con el objetivo de tomar Playa Girón, fue atacado con cohetes, ametralladoras y bombas de napalm[6] por una escuadrilla de B - 26 que les causó grandes bajas.

Día 19 de abril

Era el 19 de abril de 1961. Las bajas cubanas fueron cientos de heridos y 157 muertos, que Cuba recuerda como «Héroes eternos de la Patria». Cinco días después, el presidente norteamericano, John F. Kennedy, admitió públicamente la plena responsabilidad del gobierno de los Estados Unidos por la invasión a Cuba.

Juicio revolucionario

Más de un millar de mercenarios, capturados durante las tres jornadas de combates y en los días posteriores, tuvieron que enfrentar el peso de la justicia revolucionaria en un juicio sumarísimo celebrado entre el 29 de marzo y el 4 de abril de 1962.
En el proceso, que tuvo como sede al Castillo del Príncipe en La Habana, se pusieron al descubierto los detalles de la artera agresión, planificada, financiada y organizada por el gobierno de Estados Unidos desde mayo de 1960.
El tribunal que juzgó a los mercenarios estuvo presidido por el comandante Augusto Martínez Sánchez y actuaron como vocales los también comandantes Juan Almeida, Sergio del Valle, Guillermo García y Manuel Piñeiro; como fiscal actuó el doctor Santiago Cuba, fiscal del Tribunal Supremo de Justicia; como secretario trabajó el capitán Narciso Fernández y como abogado defensor de oficio el doctor Santiago Béjar, profesor de la Universidad de La Habana[7].
Casi al año exacto de la invasión, el 7 de abril de 1962, el tribunal dictó sentencia por el delito de traición contra los mercenarios capturados, a quienes se les condenó a pagar altas indemnizaciones y como subsidiarias a penas de hasta 30 años de cárcel "con trabajo físico obligatorio hasta que sea satisfecha la indemnización".
Los mercenarios capturados en Playa Girón y sus alrededores, al ser sancionados legalmente por ese delito, también perdieron la ciudadanía cubana.
Los tres principales jefes de la Brigada 2506, José Alfredo Pérez San Román, Erneido Andrés Oliva González y Manuel Artime Buesa, fueron condenados a pagar al país cada uno medio millón de dólares.
Los demás mercenarios fueron sancionados a pagar 100 mil, 50 mil y 25 mil dólares, de acuerdo con la responsabilidad que tuvieron en la frustrada invasión. La suma total de la sanción impuesta a los mil 181 mercenarios juzgados ascendió a 62 millones 300 mil dólares.
Desde mayo de 1961, apenas unas semanas después de la agresión, el Primer Ministro del gobierno revolucionario Fidel Castro Ruz había expresado la disposición a devolver a Estados Unidos a todos los prisioneros, a cambio de que Washington accediera a indemnizar materialmente a la Isla.
Tres días después, el 20 de mayo, quedó constituido el Comité de Prisioneros que viajaría a Estados Unidos para gestionar la libertad de los integrantes de la Brigada.
El gobierno de John F. Kennedy no quiso participar, de manera oficial, en este proceso, por lo que el asunto quedo en manos de la iniciativa privada que se agrupó en el llamado Comité Roossevelt el cual, a pesar de sus buenos deseos, no pudo dar una rápida solución al problema.
Cuando ya se había dictado sentencia contra los implicados en la Causa 111 de 1961, en junio de 1962, el Fiscal General de Estados Unidos, Robert Kennedy, incorporó a las negociaciones de la Comisión de Familiares de Prisioneros al abogado James Donovan. Las conversaciones sobre el cambio de los prisioneros fueron interrumpidas durante la Crisis de Octubre pero se reanudaron el 18 de diciembre, firmándose los acuerdos el día 21.
Ese convenio comprometía a Estados Unidos a pagar, en un término de seis meses, los 62 millones 300 mil dólares en medicinas y alimentos para niños mientras que Cuba dejaría en libertad a los prisioneros quienes comenzaron a salir de inmediato para Estados Unidos.
Al final, la Casa Blanca no completó su compromiso, pues dejó de pagar dos millones de dólares, aunque, como dijo Fidel:
"Tuvieron que aceptar el pago de la indemnización y por primera vez (...) en su historia el imperialismo pagó una indemnización de guerra."

Documentos desclasificados

Peter Kornbluh, al frente del departamento Cuba del Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, revela en agosto de 2011 que el esfuerzo legal para develar la historia oficial de la CIA en Playa Girón es muy difícil.
A principios de 1996, cuando se acercaba el 35 º aniversario de la tristemente célebre invasión de la CIA a Cuba, se presentó una solicitud a la Freedom of Information Act (FOIA) para obtener nuevos documentos secretos de la Guerra Fría. El informe altamente secreto echó la culpa de la fallida misión a la mala gestión de la CIA, la incompetencia, la arrogancia y el engaño.
Documentos divulgados en 2011 revelan como un operador de la CIA disparó por error contra sus propios pilotos durante la invasión por Playa Girón en 1961.[8] Los aviones B-26 tripulados por cubanos entrenados en EE.UU., fueron disfrazados para que parecieran naves militares de Cuba, pero el engaño funcionó demasiado bien. El operador, Grayston Lynch, recordó haber disparado a los aviones desde su buque de desembarco cerca de la costa cubana.
Se reveló además que las autoridades estadounidenses autorizaron el uso de napalm contra blancos militares y para proteger el área destinada al desembarco de la invasión a Bahía de Cochinos. En un principio, las autoridades titubearon sobre el uso del napalm porque "causaría preocupación e indignación en el público", indicó uno de los expedientes. Pero al segundo día de combate, esa idea había sido echada por la borda "a favor de cualquier cosa que pudiera revertir la situación en Cuba a favor de las fuerzas de la brigada" mercenaria.

Referencias

1.   Villares, Ricardo. Victoria de Girón 10 años después. Bohemia, 16 de abril de 1971.
2.   Fernández Vila, Ángel. ¿Por qué la invasión por la Ciénaga? En Granma Internacional. Consultado el 14 de abril de 2012.
3.   Operación Pluto, una aventura imperialista. Disponible en www.enlace.cu. Consultado el 13 de abril de 2012.
4.   Menchaca, Raul. Pluto juega a la guerra. Disponible en www.radioreloj.cu. Consultado el 13 de abril de 2012.
5.   Torreira Crespo, Ramón. Operación Peter Pan/Ramón Torreira Crespo, José Buajasán Marrawi. Editora Política 2000. La Habana, pp-90. ISBN 959010388X
6.   Vicepresidente cubano denunció hace años uso de napalm en Girón. Disponible en Cubadebate. Consultado el 17 de agosto de 2011
7.   Cantón Navarro, José y Duarte Hurtado, Martín. Cuba 42 años de Revolución. Cronología histórica 1959 - 1982 Tomo I. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 2006. ISBN 959-06-0906-6
8.   «Top secret CIA 'official history' of the Bay of Pigs: Revelations» Disponibles (en inglés) en The National Security Archive. Consultado el 17 de julio de 2011.

Fuentes

•   Rodríguez, Juan Carlos: Girón. La batalla inevitable. Cuba: Editorial Capitán San Luis. ISBN 959 211 271 1.
•   «Invasión por Playa Girón», artículo publicado en el sitio web Terror File Online (Terrorismo made in USA en las Américas). Consultado el 5 de noviembre de 2010.
•   «Operación Pluto», artículo publicado en el sitio web Terror File Online (Terrorismo made in USA en las Américas). Consultado el 5 de noviembre de 2010.
•   «La chapucería estadounidense de Playa Girón», artículo publicado en el sitio web del diario Granma Internacional (La Habana). Consultado el 5 de noviembre de 2010.
•   Fidel soldado de las ideas

https://www.ecured.cu/Invasi%C3%B3n_por_Playa_Gir%C3%B3n

[yes]
El revolucionario acepta las reformas para utilizarlas como una ayuda para combinar la labor legal con la clandestina, para aprovecharlas como una pantalla que permita intensificar la labor clandestina de preparación revolucionaria de las masas con vistas a derrocar a la burguesía.
El reformista, por el contrario, acepta las reformas para renunciar a toda labor clandestina, para minar la preparación de las masas con vistas a la revolución y echarse a dormir a la sombra de las reformas "otorgadas" desde arriba.

José Stalin