11 Abril 2021, 22:41:04 *
Bienvenido(a), Visitante. Por favor, ingresa o regístrate.

Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión
Noticias: Foro RKKA
 
   Inicio   Ayuda Ingresar Registrarse  
Páginas: [1]   Ir Abajo
  Imprimir  
Autor Tema: Cosmismo vs. Transhumanismo  (Leído 58 veces)
rusoski
Moderator foro RKKA
General Leytenant
*

Karma: 486
Mensajes: 1708


« : 19 Marzo 2021, 07:26:10 »

Para ver el contenido hay que estar registrado. Registrar o Entrar

----------------------------------------------------------------------------------------

El Cosmismo: un mito nacional ruso esgrimido contra el transhumanismo
ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN EL LUNES 15 DE MARZO DE 2021 11:30ImprimirPDF


Juliette Faure

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera

El cosmismo fue un movimiento intelectual muy complejo que se puede considerar como una mezcla entre la teología y el futurismo científico. Este movimiento nació hace casi 150 años atrás y está siendo nuevamente recuperado en Rusia. Parte de la élite de este país lo ve como la respuesta rusa al transhumanismo, el cual supuestamente ha triunfado en Occidente. Así que podemos preguntarnos: ¿qué es el cosmismo y qué tanta influencia tiene hoy en Rusia?

Una breve historia del cosmismo: desde el Imperio hasta la Federación de Rusia, pasando por la URSS

A finales del siglo XIX, un pensador ruso, Nikolai Fyodorov (1829-1903), llegó a defender una concepción profundamente moral y cristiana de la ciencia. Él creía que la humanidad podría utilizar el progreso tecnológico con tal de lograr la salvación universal, así que desde su perspectiva los progresos científicos podrían servir como un medio para resucitar a los antepasados, lograr la inmortalidad, transformar la naturaleza humana y deificarla con tal de, finalmente, conquistar y controlar el cosmos.

Estas ideas influyeron en científicos rusos de renombre como el precursor de la cosmonáutica Constantin Tsiolkovsky (1857-1935) o el fundador de la geoquímica Vladimir Vernadsky (1863-1945), quienes concibieron una visión futurista y espiritual del progreso técnico.

En la década de 1970, un grupo de intelectuales soviéticos se apasionó por las tesis esotéricas de estos autores y las recopiló al denominarlas como "cosmismo ruso". Era una corriente muy heterodoxa en el marco de la ideología comunista oficial, por lo que el cosmismo despertó sospechas. Sin embargo, el cosmismo provocó mucho interés entre los académicos, así como entre varios miembros de alto rango de las instituciones políticas y militares de la URSS. El teniente general Alekseï Savine, director de la unidad secreta 10003, que era responsable de la investigación del uso militar de fenómenos paranormales entre los años 1989 al 2003, fue uno de sus partidarios y desarrolló, a partir de su lectura de Vernadsky, los principios de una ciencia del mundo extraterrestre: la noocosmología. Asimismo, en 1994, Vladimir Roubanov, subsecretario del Consejo de Seguridad de Rusia y ex director del departamento analítico de la KGB, propuso utilizar el cosmismo como fundamento para la construcción de la "identidad nacional de Rusia".

Al día de hoy el cosmismo es visto como una fuente de inspiración para todos los ideólogos que buscan encontrar una nueva idea nacional para la Rusia postsoviética. El legado del pensamiento del cosmismo es particularmente reivindicado por un grupo de intelectuales conservadores muy cercanos a las instituciones de poder como lo es el Club Izborsk, el cual fue creado en 2012.

El Club Izborsk: el cosmismo como ideología nacional rusa

Este grupo reúne a una totalidad de cincuenta académicos, periodistas, políticos, empresarios, religiosos y ex militares en torno a una idea imperialista y anti-occidental. Financiados en parte por la administración presidencial, el Club tiene como objetivo la creación de una ideología particular para el Estado ruso. Desde su perspectiva la ciencia es vista como un campo de batalla ideológico dentro del cual Rusia debe oponer su propia “mitología tecnocrática” al modelo que ha desarrollo Occidente.

La “mitología tecnocrática” occidental es asociada al "transhumanismo", concepto que los ideólogos del Club Izborsk usan para referirse por igual a defensores explícitos del transhumanismo como Elon Musk o cualquier corriente de pensamiento que ataque su visión de una sociedad tradicional como lo son el feminismo, la globalización o el desarrollo sostenible. Mientras que algunos pensadores transhumanistas occidentales identifican a Fyodorov como uno de sus profetas que defendía la inmortalidad, el Club Izborsk, por el contrario, defiende el carácter específicamente ruso del cosmismo y su vínculo ancestral con la "misión histórica" ​​del pueblo ruso.

En una revista del 2020, que es publicada por el Club Izborsk, se intenta demostrar que existe una oposición explicita entre el cosmismo y el transhumanismo. El transhumanismo es concebido como una continuación del evolucionismo progresista que está dirigido a emancipar al individuo de toda clase de limitaciones propias de la naturaleza humana mediante la hibridación del hombre con la máquina. Por el contrario, el cosmismo es visto como una búsqueda escatológica de la espiritualización de la humanidad la cual es guiada por una interpretación literal de las promesas bíblicas referentes a la resurrección. Si bien los autores del Club Izborsk critican la fe de los científicos en la mejora técnica del hombre, también rechazan la tecnofobía bio-conservadora o ambientalista. El cosmismo sirve así de base para una ideología sincrética a la que ellos llaman el "tradicionalismo tecnocrático" y que combina la modernidad tecnológica con el conservadurismo religioso.

Esta ideología hace posible sintetizar todo el legado de la historia rusa y permite reivindicar tanto el poder tecnológico e industrial de la Unión Soviética como los valores ortodoxos tradicionales de la Rusia zarista. El presidente del Club Izborsk, Aleksandr Prokhanov, que es el escritor y editor en jefe del periódico de extrema derecha Zavtra (Mañana), emplea el término "cosmismo-leninismo" para hablar del profundo significado que tenía el utopismo industrialista de Lenin, el cual estaba influido por la " doctrina del cosmismo ruso" y que los bolcheviques llevaron a la práctica. La reinvención del legado del cosmismo ha producido una narrativa nacional que intenta cumplir con la voluntad del régimen de Vladimir Putin de unificar y borrar todos los conflictos históricos al interior de Rusia y en cambio pretende afirmar la "indivisibilidad" y la "continuidad" de toda la historia rusa.

Además, los miembros del Club Izborsk promueven el cosmismo como base de un "nuevo proyecto de desarrollo alternativo global que Rusia podría liderar y proponer a nivel mundial". Este matrimonio entre la ciencia moderna y el tradicionalismo político intenta contradecir las teorías occidentales clásicas que hablan de la modernización, las cuales sostienen que el desarrollo económico trae consigo un proceso de convergencia en el cual todas las sociedades terminan por gravitar hacia el mismo modelo político encarnado en la democracia liberal. Al contrario del libertarismo y cosmopolitismo que se atribuye a Silicon Valley, los ideólogos del Club Izborsk proponen una modernización estalinista que sería liderada por un Estado autoritario que interviniera en la economía y fuera colectivista.

El cosmismo es un intento de reemplazar los ideales perdidos que fueron sostenidos por la sociedad bolchevique, mientras que permite renovar una concepción imperialista y mesiánica de la finalidad misma de la ciencia. Los grandes proyectos científicos promovidos por el Club Izborsk (exploración espacial y submarina, desarrollo del Ártico, investigación sobre la mejora de las capacidades humanas) están vinculados con la defensa de la "civilización" rusa y la conservación de su "herencia espiritual". La ciencia se convierte de este modo en el vector para realizar el "sueño ruso", sueño que debe ser exportado con tal de reemplazar al sueño americano: los "ideales del cosmismo ruso" y de su "ciencia espiritual" serían por completo opuestos al transhumanismo.

El cosmismo es una visión del mundo cada vez más dominante en los altos niveles del poder

El Club Izborsk se encuentra integrado a influyentes redes de poder las cuales le permiten propagar ampliamente sus ideas. En julio de 2019, el presidente del Club Izborsk, Aleksandr Prokhanov, fue invitado al Parlamento para presentar su película "Rusia – una nación llena de sueños", en la que promovía una visión nacional de la mitología científica y espiritual de Rusia. El Club Izborsk también es muy cercano a figuras muy importantes de las élites conservadoras rusas como lo son el oligarca pro-monárquico Konstantin Malofeev y Dmitry Rogozin, director de la Agencia Espacial Roscosmos. Finalmente, el Club Izborsk también es cercano al complejo militar-industrial ruso cuyos vínculos se notan en el nombre que le fue dado al bombardero estratégico que transportaba misiles Tupolev Tu95-MC durante el 2014: “Izborsk”.

Además, las máximas autoridades rusas hacen alusiones al cosmismo en muchos de sus discursos. Valeri Zorkin, presidente de la Corte Constitucional, citó recientemente a un ferviente partidario del cosmismo, Arseni Gulyga (1921-1996), para que se amplié el significado del destino común del pueblo ruso, idea que está consagrada en el preámbulo de la Constitución y que tiene como significado global la "salvación universal".

El cosmismo permite crear una mitología nacional que se corresponde con los dos imperativos que busca cimentar el actual régimen ruso: su competencia por el poder global y la creación de un imaginario político alternativo a la Modernidad occidental.
En línea
Páginas: [1]   Ir Arriba
  Imprimir  
 
Ir a:  

VVS RKKA Topsites List
Powered by MySQL Powered by PHP Powered by SMF 1.1.21 | SMF © 2006-2009, Simple Machines XHTML 1.0 válido! CSS válido!